23 marzo, 2017

LOS VIGILANTES DE SEGURIDAD PUEDEN REGISTRAR VEHICULOS

POTESTAD PARA EFECTUAR ESTOS CONTROLES EN EL LUGAR OBJETO DE SU PROTECCION

 

En una sociedad dónde la violencia está cada vez más presente, y en la que nuevas amenazas esperan su momento para hacer acto de presencia y el mayor daño posible, la seguridad privada está al pié del cañón realizando labores complementarias, subordinadas, y colaboradoras con la seguridad pública para aportar su granito de arena en la protección de la ciudadanía.

 

La Ley de Seguridad Privada actual ha sido un colchón para el respaldo en la realización de estas labores de protección y prevención, y fue modificada para ser usada como medio para hacer frente de manera más eficaz a estas amenazas y poder resolver así los problemas acuciantes y variados de seguridad que se producen en la sociedad actual.

Los vigilantes de seguridad, en su deber de vigilancia y protección de bienes, establecimientos,lugares y eventos, tanto privados como públicos, así como de las personas que se encuentren en los mismos, para poder realizar de una manera más efectiva estas funciones, podrán realizar los registros necesarios para el cumplimiento de este cometido. 

Para esto, la Ley 5/2014 otorga a los Vigilantes de Seguridad una serie de "potestades" que son de cajón para proteger y prevenir del daño a las personas y bienes que antes mencionamos.
 
En este sentido hacemos alusión al artículo 32 de la LSP

Los vigilantes de seguridad "Podrán efectuar controles de identidad, de objetos personales, paquetería, mercancías o vehículos, incluido el interior de éstos, en el acceso o en el interior de inmuebles o propiedades donde presten servicio, sin que, en ningún caso, puedan retener la documentación personal, pero sí impedir el acceso a dichos inmuebles o propiedades. 

La negativa a exhibir la identificación o a permitir el control de los objetos personales, de paquetería, mercancía o del vehículo facultará para impedir a los particulares el acceso o para ordenarles el abandono del inmueble o propiedad objeto de su protección."

Por lo tanto, la Ley de Seguridad Privada otorga a los vigilantes la potestad de efectuar controles de vehículos, incluido el interior de éstos, siempre que sea en el acceso o en el interior de inmuebles o propiedades donde presten servicio. 

Las personas que no quieran que se proceda al registro de sus vehículos pueden negarse perfectamente, pero han de recordar que el vigilante, en su obligación de prevención y protección de las personas y bienes bajo su custodia, está facultado por esta ley para impedirles el acceso o en su defecto para ordenarles que abandonen el lugar. 

Valga a modo de ejemplo que es evidente que aquel ciudadano que diga que no quiere que le registren el vehículo en un lugar catalogado cómo infraestructura crítica, por ejemplo, se piense que va a pasar sin más al interior del lugar.

Ya hay que ser o muy tonto o muy iluso con una alerta terrorista 4 en vigor. No obstante, este tipo de actitudes siempre tienen su correspondiente castigo: "Sentencia: Condenado por Coacciones a un vigilante al intentar impedirle hacer su trabajo en un control de Accesos."

Sin duda, el artículo 32 aumenta la efectividad en la protección y la efectiva realización del trabajo de estos profesionales subordinados a la seguridad pública. 

20 marzo, 2017

LA NEGOCIACIACION DEL CONVENIO COLECTIVO 2017 COMENZARA EL 4 DE ABRIL



PATRONAL  Y SINDICATOS ALCANZAN UN ACUERDO EN EL SIMA PARA INCIAR LA NEGOCIACION


La representación social junto con la representación empresarial han alcanzado un acuerdo,  ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) para constituir la mesa negociadora del Convenio Colectivo Estatal de Empresas de Seguridad Privada 2017.

  


Con fecha 13 de Marzo de 2017, queda recogido en el acta del SIMA que la negociación comenzará el 4 de abril de 2017. 


Llevado el asunto a esa fecha y hasta que se firme el convenio, no hay otro gran beneficiado con este "retraso permitido" que la propia patronal; y como siempre, los grandes perjudicados vuelven a ser los trabajadores del sector, que llevan más de tres meses sin un convenio colectivo estatal renovado y que una vez más vuelven a sufrir una flagrante pérdida  de poder adquisitivo.
 



 

18 marzo, 2017

IDENTIFICADO EL ASESINO DEL VIGILANTE DE SEGURIDAD TIROTEADO EN SEVILLA EN 2008



RECONOCIDO EN FOTOS POR LOS TESTIGOS Y A LA ESPERA DE RUEDA DE RECONOCIMIENTO


Ocho años y medio después, el asesinato de Jerónimo Luna, vigilante de seguridad de la empresa Prosegur muerto en un atraco el pasado 15 de julio de 2008, podría estar a punto de resolverse. Según fuentes de la investigación, el caso estaría muy próximo a su cierre, tanto que el autor material de los hechos habría sido ya fotográficamente identificado por alguno de los testigos quedando únicamente a la espera de que el juzgado de Carmona que lleva la instrucción del caso autorice la realización de una rueda de reconocimiento para afianzar la acusación. Para ello tendría que dictar una orden de detención sobre el sospechoso.




Los agentes del equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil, encargados de la investigación del caso, ya se habrían entrevistado nuevamente con los testigos del asesinato de Luna, uno de los dos vigilantes del furgón blindado de Prosegur que en julio de 2008 fue atracado a tiros en El Viso del Alcor y que falleció poco después en el hospital. 

Por entonces se abrieron muchas líneas de investigación que no dieron los resultados esperados, pero una información recibida hace unos meses por los agentes que investigan los hechos hizo que se procediera a la reapertura del caso, encontrando por fin la llave del cerrojo.


Poco ha trascendido acerca del presunto autor del crimen. Las fuentes lo describen como un individuo muy bragado, con antecedentes por hechos de la misma índole en otras localidades de la provincia de Sevilla.

Así pues, a la espera de la realización de nuevas diligencias y lo que posteriormente dictamine el juzgado, los investigadores de la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil confían en poder cerrar un caso que se alarga ya por más de ocho años tras un infatigable trabajo.


Reconstrucción del crimen ocurrido el 15 de julio de 2008

   
El atracador robó las sacas con 100.000 euros tras disparar 7 veces a los vigilantes 

Jerónimo Luna era un padre de familia de 48 años que trabajaba de vigilante de seguridad en la empresa Prosegur. Su puesto habitual no era en ese furgón sino en la sede de la Radio Televisión Andaluza (RTVA). Sin embargo, era habitual que echara horas extras y ese martes 15 de julio de 2008 era uno de los integrantes del furgón que fue atacado en un callejón cuando regresaba de una sucursal del Banco Santander. 

De los siete disparos que efectuó el asesino, cinco impactaron en diferentes partes del cuerpo de Diego Castillo, el otro vigilante de seguridad, y otro en el abdomen de Jerónimo Luna, que a la postre resultó mortal

El vigilante falleció horas más tarde en el Hospital Virgen del Rocío, donde no se pudo hacer nada por su vida debido a la cantidad de sangre que había perdido.

El tiroteo ocurrió sobre las once menos veinte de la mañana. Luna y Castillo llegaron a El Viso del Alcor en un furgón conducido por un tercer vigilante. La sucursal del Banco Santander de la calle Real era la primera parada. Esta vía es de sentido único y es difícil aparcar en ella en las horas centrales del día. 

Esta circunstancia obligaba a estacionar el furgón blindado en la calle Corredera, paralela a la calle Real y que se comunica con ésta por el pasillo central del mercado de abastos. Un vez que aparcaron el furgón, donde se quedó esperando el vigilante que iba al volante, los dos profesionales de seguridad atravesaron el mercado y se dirigieron a la entidad bancaria, situada en el número 45 de la calle Real. Allí recogieron varias sacas con 100.000 euros. El atracador ya estaba a la espera.

Tras salir del banco, los dos vigilantes ni siquiera llegaron a acceder de nuevo al mercado para emprender el itinerario de regreso. En la misma rampa de acceso a la plaza de abastos, un individuo armado que circulaba en una motocicleta de gran cilindrada les disparó a bocajarro

Los dos vigilantes se desplomaron de inmediato. El atracador, que en ningún momento se quitó el casco para no ser identificado, aprovechó entonces para llevarse el dinero y huir en la motocicleta a toda velocidad.

Un Vigilante murio y su compañero sobrevivio pese a que recibio cinco balazos

Todo transcurrió con el mercado abierto al público. Los vecinos y placeros huyeron despavoridos al escuchar las detonaciones. Al cesar el tiroteo llegaron las primeras personas para auxiliar a las víctimas. Luna estaba tendido en el suelo, totalmente inconsciente. Algunos de los testigos intentaron hacerle un torniquete para detener la hemorragia. El otro vigilante de seguridad apenas podía mantenerse de pie. Pocos instantes después llegaron los servicios de emergencias sanitarias del 061. Tras evaluar las heridas, optaron por la evacuación en helicóptero al hospital Virgen del Rocío, donde Jerónimo Luna moriría esa misma tarde. Su compañero fue ingresado en el hospital Virgen de Valme y pudo salvar la vida.

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron más de cuarenta guardias civiles, que tomaron declaración a todos los testigos del suceso y establecieron un dispositivo para controlar las salidas y entradas de El Viso del Alcor para tratar de impedir la huida del asesino. Aquella primera investigación no llegó a buen puerto y pronto se estancaría sin resultados.

La empresa Prosegur sufría uno de los varapalos más duros de su historia. Los compañeros del vigilante asesinado portaron al día siguiente el féretro con los restos mortales de Jerónimo Luna hasta el cementerio de San Fernando de Sevilla, donde recibió sepultura. Los vecinos de El Viso del Alcor mostraron desde el primer momento una gran implicación y colaboración para atrapar al autor de los hechos y resolver lo antes posible un caso que ahora, ocho años y medio después, estaría sólo pendiente de que el juez autorice una rueda de reconocimiento para poder cerrarlo.

Un gaditano hijo de guardia civil que se crió en el País Vasco
La víctima del tiroteo, Jerónimo Luna Torres, tenía 48 años y era padre de un niño de ocho. Presidía en su barrio de Pino Montano la Asociación de Familias Adoptantes de Andalucía (Afaan), entidad que lleva actualmente su nombre. Luna nació en Zahara de la Sierra (Cádiz) y pasó su infancia y adolescencia en el País Vasco, donde estaba destinado su padre, guardia civil. Se instaló en Sevilla poco antes de casarse. Trabajaba para Prosegur como vigilante en Canal Sur, casi siempre en el edificio de la Cartuja, pero como tenía licencia de armas hacía de vez en cuando trabajos especiales como el de El Viso del Alcor para sacar algo más de dinero a fin de mes. Sin ser socio, Jerónimo Luna colaboraba habitualmente con la asociación Ben Basso de defensa del patrimonio, materia de la que era un apasionado. Le gustaba mucho la cultura rusa y la Semana Santa de Sevilla. Salía de costalero en la Cena.
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